LOS LUDÓPATAS EN EL CASINO: Jugadores compulsivos en los juegos de azar
La ludopatía es el concepto establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992 para hacer referencia de aquellas personas que sufren un trastorno adictivo con el juego. La ludopatía se define como una alteración de forma progresiva en el comportamiento de un individuo por una incontrolable necesidad de jugar y apostar, presentando menos importancia a su entorno y las consecuencias negativas que pueden sufrir. La primera vez que la enfermedad fue reconocida se le llamo Juego Patológico y fue establecida para 1980 en el Manuel Diagnóstico y Estadístico (DSM III) de la Asociación de Psiquiatría Americana. (DSM IV, 1994) Bajo el diagnóstico de juego patológico establecido por el DSM III, que es una persistencia y un recurrente comportamiento adaptativo de apostar que desbarata entornos familiares, personales y vocacionales. Muchos individuos ludópatas dicen que gozan de un estado de euforia que es mejor que el dinero. Incrementar las apuestas, crear grandes riesgos o continuar la apuestas le producen un deseado nivel de excitación. El sujeto goza de irritabilidad y molestia cuando comienza a perder y deja de apostar. El individuo apuesta como una forma para escapar de sus problemas o de sus estados emocionales (depresión, ansiedad, culpa y otros). Cuándo todos lo recursos para conseguir dinero se ven violentados este puede tomar una conducta antisocial. El juego puede llegar a ser más importante para el sujeto que su familia, su trabajo y sus bienes materiales; supera la necesidad de alimentación, sexo o relaciones sociales las cuales pasan a constituir algo secundario. El individuo puede recurrir a actividades ilegales como fraude, robo o extorsión entre otros para obtener el dinero que se le escapa de las manos.
Desordenes mentales asociados al jugador patológico
La distorsión en el pensamiento de estos individuos por lo general esta presente. Características como supersticiones, sensaciones de poder y control o una sobre confianza en su persona. Individuos sumamente competitivos, energéticos, inquietos son frecuentemente características dominantes del jugador patológico. Cuando no apuestan por lo general son adictos al trabajo quienes esperan a realizar tareas realmente difíciles. Por lo general son propensos a desarrollar condiciones médicas asociadas con el estrés como: hipertensión, migraña o ulceras. Según estudios a hombres que han desarrollado el trastorno de la ludopatía indican que en su juventud temprana y en su niñez sufrieron de hiperactividad y déficit de atención. Los jugadores patológicos pueden manifestar otras enfermedades de origen psicosomático. Se asocian con problema de alcoholismo y de tabaquismo. Presentan un elevado riesgo de cometer suicidio. Otras enfermedades asociadas al trastorno son: desordenes de ánimo, déficit de atención, abuso de sustancias o dependencia de sustancias, desorden de impulso- control, antisocial y narcisismo.
Criterios diagnósticos del juego patológico
Para poder establecer que una persona sufre del trastorno del juego patológico La Asociación de Psiquiatría Americana creo un listado de criterios que establecen el diagnóstico. Si alguna persona presenta 5 o más de los siguientes síntomas seria diagnosticado con el trastorno. (DSM IV, 1994, p.674)
1. Preocupación por el juego.
2. Necesidad de apostar incrementando la cantidad de dinero para conseguir el grado de excitación deseado. 3. Ha tenido repetidos esfuerzos tronchados por controlar, interrumpir o detener el juego.4. Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.
5. El juego y las apuestas son utilizadas como un medio para escapar de los problemas o para aliviar la disforia (sus estados de ánimo).
6. Después de perder dinero apostando, sigue regresando para intentar recuperado y ganar.
7. Engañan a los miembros de la familia, el terapeuta y otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
8. Comete actos ilegales como falsificación, fraude, robo o abuso de confianza para financiar el juego.
9. Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo y oportunidades educativas o profesiones debido al juego.
10. Se confía en que los demás promocionen dinero que alivien la desesperada situación financiera causada por el juego.
Para detectar jugadores patológicos también han sido creados diversos instrumentos estadísticos psicométricos como el “Soath Oaks Gambling Screen” (Escala breve de Detección de Juego Patológico), El Cuestionario Breve de Juego Patológico (CBJP) o entrevistas clínicas basadas en los criterios del DSM-IV, como la NORC DSM “Screem for Gambling Problems” (NODS). Otro instrumento en el ámbito de las adicciones seria en Índice de la Severidad de la Adicción (ASI).
Adicción
Según el manual diagnóstico del APA y de la OMS el juego patológico es un trastorno de control de impulsos. La ludopatía es una adicción llamada “no química”. La adicción se define como una enfermedad en la que se necesita de algo concreto para determinar o sentirse confortable, y cuando no se puede conseguir produce malestar. Las adicciones pueden ser de 2 tipos: sustancias químicas o de comportamiento especifico (como apostar o jugar). Según Enrique Echeburua (2005) las adicciones sin drogas funcionas en unos casos, como conductas sobre aprendidas que traen consecuencias negativas y se adquieren a fuerza de repetir comportamientos que un principio resultan agradables; en otros, estrategias de afrontamientos inadecuados para hacer frente a los problemas personales. (Adiciones 2005)
Teorías Explicativas
El fenómeno del juego patológico es una enfermedad muy antigua que se conoce desde el año 2000 adc, precediendo al propio dinero. Si el trastorno precede al dinero debemos entender que la motivación no es la ganancia. Algunos Psicólogos han creado o establecido sus teorías explicativas sobre la ludopatía desde su orientación. Los primeros en estudiar el trastorno fueron los psicoanalistas. Ellos han señalado que el narcisismo era uno de los rasgos de la personalidad destacados en ludópatas. Sus teorías no han aportado datos convenientes que puedan explicar su desarrollo y mantenimiento. Los conductistas han intentado explicar el trastorno como una conducta aprendida, resultado de un proceso de refuerzos. El elemento reforzador es el incentivo económico. Skinner, afirmaba que la psicología es la ciencia de la conducta, de lo que hacen un organismo. Pensaba que quien posee los reforzadores tendría el poder para controlar la conducta humana. Distinguía entre la conducta respondiente y la operante. La conducta respondiente son respuestas producidas o provocadas por estímulos ambientales específicos. No es aprendida, ocurre de manera automática e involuntaria. (Schultz, 2002). La conducta operante es una emitida, espontánea o voluntariamente que opera en el ambiente para cambiarlo (Schultz, 2002). Algunos conductistas señalan que el verdadero elemento reforzarte no es externo, sino interno, y estaría constituido por el estado de excitación que el juego es capaz de provocar en el sistema nervioso central que una vez experimentado llevaría el jugador a buscarlos de nuevo del deterioro social y personal en el que se acaba involucrado. Algunos lo explican como “Mecanismo de Ejecución Conductual”. El cual una vez que una conducta se convierte en habitual cualquier estimulo relacionado con la realización de dicha conducta, ya sea interna (pensar en jugar), o externo (entrar en el casino, escuchar el ruido de la maquinas), provoca en el sujeto la necesidad de llevar acabo dicha acción. De forma que si esta no se completa se provocara un intenso malestar subjetivo. Por lo tanto, para evitar el intenso malestar subjetivo del sujeto se involucra en las actividades del juego sin importar el tipo de consecuencias que le esperan. Existe una teoría muy parecida a la de Skiner conocida como Modelo de Expectativa- Valor. El valor o la cualidad de la tarea conllevan el costo percibido, el valor de los incentivos, el valor de logro y el valor de utilidad. En el caso del juego, parece más relevante la utilidad o funcionalidad de la tarea así como la actitud hacia los incentivos. (REME, 2006) Las Distorsiones Cognitivas para algunos autores son señaladas como papel fundamental en la ludopatía. (E. Echeburua, 2005) El juego fomenta la ilusión de control de que su persona es un elemento capas de intervenir en los resultados. Ejemplo: máquinas donde tienen que pulsar lo hacen cree en su habilidad para manipular el juego.
El Crecimiento de la Apuesta
Generalmente los varones comienzan a apostar a edades mucho más tempranas que la mujer. La mayoría se emocionan con el juego desde su primera apuesta. De ser diversión pasara a ser un juego patológico cuando este sea incitado por un estresor. El sistema de apuestas será regular o episódico dependiendo de la persona pero termina siendo crónico. Comienza a existir con el paso del tiempo un progreso en la frecuencia de las apuestas, cuantas veces apuestas, la cantidad de dinero que puestas, en el tiempo en que apuestas. Exciten 5 tipos de jugadores: los no jugadores, el jugador social, el jugador problema, el jugador excesivo y el jugador profesional. De esta mismo modo existen 2 tipos de apuestas que sobresaltan el la ludopatía. Las apuestas sociales que ocurren con amigos y colegas, solo dura periodos cortos de tiempo y perder es aceptable. Las apuestas profesional son con riesgos limitados y la disciplina es central. Cuando el sujeto gana se refuerza su idea acerca de la posibilidad de seguir ganando. Cuando pierde, sobre todo las primeras apuestas, el jugador ha aprendido que a veces se pierde y tiende a pensar que se encuentra en una mala situación pero que la racha va a cambiar. En ocasiones establecen a personas a su alrededor como fuentes de mala suerte a situaciones previas como contagio de malas vibraciones que le hacen perder concentrándose en un nivel de superstición. Por lo general los jugadores patológicos establecen unas evoluciones sesgada de los resultados. Tienden a recordar las ganancias de forma selectiva y a sobre valorarlas mientras que infravaloran las perdidas, las olvidan o les dan algún tipo de explicación. Cuando la persona pierde el juicio y apuesta excesivamente ocurre en ella un episodio maniaco. Una vez la persona se aleja de la apuesta o del juego el episodio desaparece. Un ejemplo de esto es lo que un apostador llama, La crisis existencial de la mala racha: “Quiero comentar una situación muy frecuente en la vida de un contador de cartas. Yo la llamo la crisis existencial de las malas rachas. La varianza es tan grande en este juego que a menudo se observan cosas que pueden llegar a ser muy frustrantes y que si uno no se blinda, puede sucumbir y terminar en la desesperación. Estoy seguro que la situación que les voy a presentar la han vivido mucho, aquellos, que como yo jugamos al blackjack con técnicas avanzadas… Sigue y continúa pasando lo mismo, perdiendo dobles y apuestas altas mientras todos los demás, sin contar, jugando mal, haciendo barbaridades, ganan una fortuna. Cambio de mesa, y vuelve a suceder lo mismo. Al día siguiente voy a otro casino, y sigue sucediendo lo mismo…Justo en medio de una jugada donde pierdo una múltiple apertura con el máximo de la mesa, suena el celular y es una amiga, que juega secuencia y me cuenta que tiene varios días ganando una barbaridad…
Para colmo llega mi esposa y me comenta: “Carlos, creo que debes revisar tu estrategia, tus estudios, practicas varias horas a la semana en la computadora, eres un teórico pero fulanita que no tiene ni la menor idea del juego, está ganando una fortuna.” Mas temprano que tarde y jugando igual, sin cambiar mi juego y sin desesperarme, estoy seguro que “la tortilla se volteará” y que lo que el valor esperado según mi juego tendrá que cumplirse. Ya me ha pasado muchas veces y me seguirá sucediendo.” (vivaelblackjack.blogspot.com)
Episodio Maniaco
Según el DSM IV un episodio maniaco es definido por un periodo distinguido durante el cual existe un anormal, persistente, elevado y expansivo estado de ánimo irritable. El periodo anormal de estado de animo por lo general dura al menos una semana. El disturbio de animo por lo general es acompañado al menos de 3 síntomas adicionales que pueden ser sentimiento de grandiosidad, inflada autoestima, baja necesidad del sueño, vuelo de ideas, distracción, agitación psicomotora y excesivo envolvimiento en actividades placenteras de consecuencias dolorosas. El elevado estado de humor de un episodio maniaco puede describirse como eufórico, inusual, bueno y excitante. Casi siempre decrece la necesidad por dormir la persona usualmente permanece despierto horas considerables sintiéndose lleno de energía. Cuando existe un disturbio severo en el sueño la persona puede pasar días sin dormir y no sentirse cansado. El individuo por lo general no para de hablar, a veces en horas y sin ninguna recompensa de otros por el deseo de comunicarse. Su hablar se caracteriza por bromas, acusaciones o datos irrelevantes. El individuo puede actuar de manera teatral y dramática.
Tratamientos
Hasta los años 90 existía una escasez de publicaciones sobre tratamiento en el juego patológico que ha sido muy notorio. Gracias a los estudios con respecto a las importantes repercusiones se comenzó a tratar con los mismos tratamientos con los que se trata el alcoholismo. Se han creado programas de tratamientos americanos de índole ambulatorios o de régimen de internamiento, orientados hacia el consejo profesional, las psicoterapias grupales y la asistencia a Jugadores Anónimos. También se utilizan técnicas como control de estímulos y exposición, de forma independiente y conjunta. La mayoría de los tratamientos se han establecido sobre una base ambulatoria con 2 objetivos, la abstinencia total y la abstinencia controlada. Si bien son prioritaria queda pendiente una perspectiva psicofarmacológica, el estudio de las situaciones concretas en las que el empleo de medicación de forma combinada con la terapia psicológica crea una eficacia terapéutica (ayuda a jugadores con el ánimo deprimido o niveles altos de impulsividad). “Se han realizado unos pocos estudios sobre medicamentos para el tratamiento de ludopatía. Los resultados iniciales sugieren que los antidepresivos, los antagonistas opioides y los estabilizadores del ánimo pueden ser de ayuda para tratar los síntomas de la ludopatía y mejorar el tratamiento.” (www.centropsicologia.org)Como posible terapia se están diseñando estrategias motivacionales para el tratamiento con el objetivo de atraer a la terapia a personas que niegan o minimizan su dependencia del juego. La mayoría de los sujetos deben reconocer que tienen un problema antes de comenzar sus tratamientos aunque la mayor parte del tiempo comienza bajo la presión familiar. El individuo niega que sea una enfermedad.